Mercurio
Mercurio fue nombrado de esta manera en honor al Hermes, el mensajero de los dioses griegos del Olimpo. Más tarde los romanos lo bautizaron, tal y como ocurre con el resto de los planetas, con el equivalente en su mitología para los dioses griegos, en este caso Mercurio. Y con ese nombre ha llegado hasta nuestros días.
Venus
Solo tras el Sol y la Luna, Venos es el objeto más brillante que se puede ver en el firmamento desde la Tierra. Esto propició, ya desde la antigüedad, que por su brillo y belleza los romanos asociaran el planeta con la diosa de la belleza y el amor, Venus, de la cual recibe su nombre.
La Tierra
Por simple que pueda parecer, el nombre de nuestro planeta, no obstante, también tiene un origen en la mitología griega. Así, en este caso, los antiguos griegos denominaron a la Tierra en honor a la diosa Gea, la cual era adorada como la creadora del universo y la madre, por tanto de los dioses primordiales, los titanes, como de los primero humanos. Al igual que sucede con el resto de planetas, posteriormente los romanos la bautizaron con el nombre de su diosa equivalente, Terra, la cual ha trascendido hasta el presente con las evidentes adaptaciones.
Marte
El planeta marte recibe su nombre en honor a Ares, el dios griego de la guerra. Más tarde los romanos lo bautizaron, tal y como ocurre con el resto de planetas, con el equivalente en su mitología para los dioses griegos, en este caso Marte.
Júpiter
Como no podía ser de otra
manera, Júpiter, con más del doble de la masa que el resto de planetas juntos,
es el planeta más grande del sistema solar por lo que recibe su nombre del dios
entre los dioses del Olimpo, Zeus; Júpiter en la mitología romana.
Saturno
Saturno es otro de los planetas
más grandes del sistema solar, por lo que al igual que Júpiter, recibe su
nombre de uno de los dioses más importantes de la mitología para griegos y
romanos, quienes respectivamente se referían a él como Cronos y Saturno, y en
sendas mitologías fueron padres de Zeus y Júpiter. Cronos y Saturno eran, de
hecho, los dioses del tiempo y la agricultura. Saturno es el planeta que a lo
largo del año se puede observar durante más tiempo en el firmamento, por lo que
la elección de ambas culturas para nombrar a este gigante gaseoso no es una
casualidad.
Urano
El dios Urano fue en la
mitología griega el dios del cielo. Sin embargo, cuando los griegos se referían
al objeto que brillaba en el cielo con este nombre, no se estaban refiriendo a
un planeta, si no que creían que se trataba de una estrella, cuando fue
descubierto por Sir William Herschel, quien quiso bautizarlo en
honor al rey Jorge III de Inglaterra. Georgium Sidus, el
nombre propuesto por Herschel para este gigante de hielo no prosperó, y la
comunidad astronómica acordó en el año 1850 que este adoptara el nombre de
Urano, un nombre de origen mitológico en consonancia al resto del planeta del
sistema solar.
Neptuno
El nombre del planeta Neptuno,
dios de los océanos para los romanos, en un proceso parecido al que tuvo lugar
con Urano, fue adoptado por consenso dentro de la comunidad de astrónomos.
Neptuno fue el primer planeta descubierto mediante cálculos matemáticos, ya que
los antiguos, al igual que ocurrió con Urano, pensaban que se trataba de una
estrella.
No hay comentarios:
Publicar un comentario